lunes, 19 de abril de 2010

¿Soy moderno o posmoderno?

Atravesamos intensos tiempos de cambio, vivimos en una etapa histórica donde el debate se centra en lucha de dos movimientos culturales y sociales, el posmodernismo y el modernismo, uno se presenta como el nuevo respiro de una era en decadencia, una nueva manera de pensar, y el otro como el baluarte de los avances científicos, filosóficos y sociales de los últimos 400 años, artífice de la libertad, igualdad y fraternidad que gozamos los seres humanos. Es momento de analizar cada una de estas propuestas y tomar partido, acogerse a una forma de pensamiento acorde con sus preferencias, intereses y afinidades y lo que es aun más importante, defender coherentemente esta decisión.

El ser humano es un ser sobrenatural, a diferencia de los demás seres vivientes tenemos una tendencia a buscar la perfección, no nos basta con saciar nuestras necesidades fundamentales, siempre buscamos saciarlas de una mejor manera (Savater, 1992). Hemos evolucionado de una sociedad natural, cuya jefatura era impuesta por la fuerza o “mandato divino”, a una sociedad totalmente humana, construida y guiada por seres humanos, por decisión propia, una sociedad como una obra de arte. El avance que propicio todo esto es la razón. La que llevo a cuestionarnos todo a nuestro alrededor, la que nos llevo al método científico, a buscar el conocimiento de la realidad. Este es el punto de partida del modernismo, un punto históricamente ubicado en el fin de la Edad Media. En síntesis, el modernismo busca imponer la razón, como norma fundamental de la sociedad.

En contrapunto, la posmodernidad es un nuevo movimiento que aboga por la total libertad del individuo, incita a la sociedad a tomar decisiones sin tomar en cuenta teorías o ideologías y se aceptan todas las posiciones sin necesidad de justificación ya que “todo da igual y es cuestión de mero agrado o de liberalidad decidirse por esto o lo otro”. Fundamenta que la vida solo vale si puede ser gozada a través de agrados y placeres Se basa en la opinión de que la modernidad fracaso en la renovación de la cultura y de propiciar la felicidad del humano.

A criterio propio, considero que la ciencia es el elemento fundamental para el crecimiento de la humanidad, cada uno de sus avances, basados desde luego en la razón, ha traído tanto cosas buenas como diversas fatalidades. La lógica y la razón son elementos fundamentales para construir grandes logros y para prevenir peligros desastres, “No necesitamos la lógica para crear ideas, sino para controlar su validez y para detectar peligrosos sinsentidos”, “la lógica y la razón se ocupan de la precisión y validez formal, no de la verdad” (Bunge 2009). Pretender hablar y elegir sin justificar, equivale a ser irracional, esto propicia la desactivación del análisis y la crítica. Es por esto que el fascismo y el nazismo han buscado combatir las ideas mismas de verdad objetiva y razón universal (Kolnai, 1938). Me considero un ser lógico, critico y analista de la realidad, no me puedo imaginar un mundo basado en los caprichos injustificados de los humanos. La lógica y la razón, pese a las catástrofes que ha incitado, llevo al ser humano a otra dimensión, lo saco del oscurantismo medieval para llevarlo a una época donde se maximiza la educación y la investigación, en estos 400-500 años de modernismo, se han descubierto e inventado tantas o más cosas que los miles de años anteriores

La posmodernidad abraza la ciencia como fuente de productividad para aliviar la carga de la vida, “le da un agrado mientras dura, aunque el fin último de la vida fuese la nada”. La ciencia deja de ser redentora para convertirse en una herramienta cuyo objetivo debe ser crear una vida cada vez mas atractiva y placentera. Difiero totalmente con este postulado, la ciencia acerca al humano a la verdad, libera al hombre del pragmatismo y fanatismo irracional. Es un modo de pensar, de racionalizar y de actuar, sin la técnica, el hombre vivía basado en mandatos divinos, mandatos que explicaban su visión de mundo, la ciencia los llevo y nos lleva a conocer la verdad. Siento que la posmodernidad deteriora el sagrado concepto de la vida humana que se maneja en la modernidad y de movimientos como el humanismo. Se crea una especie de desinterés y se busca vivir a conveniencia, el bien el mal no existe. Es una visión individualista del ser humano. Se basa en el hecho de la vida deriva en la nada, argumenta que formamos sociedades para satisfacer lo único atractivo de la vida, el placer sexual. Se olvida que la sociedad es en sí una maquina de inmortalidad, buscamos perdurar en el tiempo, influir en los demás, todo bajo el razonamiento científico y de la lógica (Savater, 1992).

Bajo los anteriores argumentos llego a la racional y lógica conclusión de que soy modernista, cabe resaltar que si fuera posmodernista no tendría que justificar mi posición, sería una simple elección y esta redacción se podría resumir en 2 palabras, “soy posmodernista”. La lógica forma nuestra ética, nos vuelve críticos de la realidad y nos incita a la investigación, a la búsqueda del conocimiento. Cierro con una cita del filósofo español Mario Bunge que condensa una fuerte crítica al pensamiento posmodernista

“La lógica nos mantiene a salvo de caer, o bien en la nada, o bien el todo. Es por esto que los autores llamados posmodernos rechazaron la lógica: la irracionalidad les permitía poner juntas las palabras sin preocuparse por su sentido, por no mencionar la coherencia y las pruebas pertinentes”


Proximamente....el derecho de respuesta del posmodernismo

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